Por qué se empieza por aquí
Un plan sin análisis es una lista de acciones inconexas. Primero se entiende en qué mercado te mueves, para quién trabajas y quién más busca la misma atención; después se elige qué hacer. En la plataforma estas secciones se redactan junto con el cliente, porque él conoce su sector mejor que nadie.
Las secciones de la estrategia
- Mercado y contexto: dimensiones, tendencias, estacionalidad, qué está cambiando.
- Público: los segmentos (grupos de clientes) y las buyer persona (retratos de los clientes ideales).
- Competidores y posicionamiento: quién compite contigo y en qué te diferencias, en un mapa de dos ejes.
- Propuesta de valor: por qué elegirte, con pruebas y tono de voz.
- Business Model Canvas: cómo la empresa crea, entrega y obtiene valor.
- Equipo y recursos: quién hace qué y de qué disponéis.
- Canales de marketing: papel en el recorrido, objetivo, formatos, frecuencia y medición.
- DAFO: la síntesis de fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas.
Cómo trabajamos juntos
Para cada sección, el consultor prepara algunas preguntas concretas («¿quiénes son tus tres mejores clientes?», «¿a quién consideras tu competidor?»). Tú respondes en pocas líneas, como lo dirías de palabra. Las respuestas se convierten en la base del borrador, que se revisa juntos: puedes corregir, comentar y, por último, aprobar. Una sección aprobada entra en el plan.
Un ejemplo: la cerámica artesanal
Un taller de cerámica responde: «los mejores clientes son parejas de unos 40 años que buscan regalos con una historia; los competidores son los marketplaces y los artesanos de la zona; nos diferencia que cada pieza está firmada». De aquí nacen dos segmentos (regalos, decoración), una persona («Ana, 42 años, busca un regalo original»), un posicionamiento («piezas únicas con una historia») y los canales: Instagram y newsletter. No se inventa nada: todo sale de lo que ha dicho la empresaria.
Errores que evitar
- Describir al cliente como «todo el mundo»: si hablas a todos, no hablas a nadie.
- Enumerar competidores que no conoces: mejor indicar categorías y verificar.
- Copiar frases genéricas («calidad y profesionalidad»): hacen falta hechos que el cliente pueda comprobar.
- Redactar la sección en solitario y enseñarla con el trabajo terminado: el contraste es la parte más útil.



