Para qué sirve
Las cinco fuerzas de Porter evalúan lo competitivo que es un mercado y de dónde viene la presión sobre precios y márgenes. Ayudan a entender por qué es difícil ganar dinero en un sector y dónde conviene posicionarse.
Las cinco fuerzas
- Rivalidad entre competidores: cuántos son, cuánto se parecen, lo agresivos que son.
- Amenaza de nuevos entrantes: lo fácil que es abrir un negocio similar.
- Productos sustitutivos: alternativas distintas que resuelven la misma necesidad.
- Poder de los clientes: cuánto pueden negociar o cambiar de proveedor.
- Poder de los proveedores: cuánto depende la empresa de unos pocos proveedores clave.
Cómo se interpreta
Para cada fuerza se estima si la presión es baja, media o alta, y por qué. Donde la presión es alta se buscan defensas: diferenciarse, fidelizar a los clientes, diversificar proveedores, crear barreras como competencias o reputación.
Un ejemplo: la tienda de material eléctrico
Rivalidad alta con otros distribuidores y con las compras online; nuevos entrantes limitados por el almacén necesario; sustitutivos bajos; clientes instaladores con poder medio porque comparan precios; proveedores concentrados en pocas marcas. La defensa elegida: asesoramiento técnico y entrega en obra, algo que el precio más bajo online no ofrece.
Errores que evitar
- Considerar competidores solo a las empresas idénticas, olvidando los sustitutivos.
- Valorar las fuerzas sin explicar el porqué.
- Quedarse en el diagnóstico sin decidir cómo defenderse.



